Divisional Playoffs

Conferencia Nacional

Un partido para la historia

Sucede en ocasiones que un duelo de playoffs se cuela en el preciado rincón de instantes a recordar en la historia del fútbol americano. El juego divisional entre los Saints y los 49ers en San Francisco ya se ha ganado un anaquel en esa estantería. Se ha ganado, por méritos propios, un lugar en el recuerdo de todo buen aficionado al deporte, independientemente de los colores.

Se enfrentaban el ying y el yang. El ataque más versátil de la liga contra la defensa más sólida que se haya visto en mucho tiempo. El QB que ha marcado el récord de yardas en una temporada contra la defensa que no permitió un TD por tierra durante 15 jornadas consecutivas de las 16 de que consta la temporada regular.

Comenzó golpeando la defensa de los 49ers: Anuló el juego de carrera de los Saints, sacó del partido a Pierre Thomas y Brees no tenía ni tiempo de respirar tras el snap, porque antes de que pudiese siquiera levantar la cabeza ya tenía encima a los Smith, Aldon y Justin, que se convirtieron en una pesadilla interminable para el QB de los Saints. Ambos realizaron un sack y, cuando no llegaban a la captura, Brees era castigado a base de golpes (9 entre ambos y alguno más de otros miembros de la defensa).

Sproles perseguido por Justin Smith

Entretanto los 49ers rentabilizaban ese trabajo defensivo anotando 2TD: pases de Alex Smith a Vernon Davis y Michael Crabtree, y un field goal para poner el marcador en 17 a 0.

Contraatacaron los Saints con dos TD de Jimmy Graham y Marques Colston tras sendos pases de Brees que llevaron el partido al descanso con un apretado 17 a 14.

En el tercer cuarto las defensas se impusieron y sólo Akers, con otro field goal, hizo que el marcador se moviese.

Y entonces se desató la tormenta. Un último cuarto para la historia. Empezó con otros dos field goals que dejaban el marcador en 23 a 17 a favor de los de casa. Quedaban apenas 8 minutos y un pase de 44 yardas de Brees a Darren Sproles ponía por primera vez a los de Nueva Orleans por delante 24 a 23. Más de 50 minutos de juego real, la defensa de los 49ers consiguiendo forzar 5 pérdidas de balón de los Saints (3 fumbles y 2 intercepciones) y, aún así, los de Brees tomaban la delantera en el marcador.

Llegaba el turno de Alex Smith. El número uno de aquel draft en el que Rodgers fue seleccionado en el número 24. Vapuleado por la crítica en los años del desierto que ha tenido que pasar la franquicia hasta la llegada de Jim Harbaugh a Candlestick Park, siempre cuestionado y en el punto de mira de la afición que lo culpaba de esa racha negativa. Con 2:11 por jugar, una extraordinaria jugada diseñada para que el propio QB de los 49ers corriese lo llevó a la end zone de Nueva Orleans para poner a su equipo por delante 24 a 29.

Alex Smith

La conversión de 2 no fue buena. En medio minuto los Saints, en otro alarde de fuegos artificiales, convirtieron TD tras un pase de Brees a Graham de 66 yardas y fueron a por dos. Lo consiguieron, poniéndose a distancia de field goal. 1:37 por jugar. Smith buscó y encontró a Vernon Davis, la otra gran figura del partido. Primero con un pase que los acercó a la zona de anotación de Nueva Orleans. Con un field goal, los de San Francisco llevarían el partido a la prórroga.

Pero Smith no había esperado todos esos años para achicarse en el momento decisivo: con 9 segundos por jugar plantó una daga en la yugular de la secundaria de los Saints buscando a su seguro de vida, su aliado Vernon Davis, para finiquitar a los de Nueva Orleans y alcanzar la final de conferencia.

Vernon Davis

Las lágrimas de Vernon Davis tras la recepción ejemplifican el esfuerzo, el trabajo, las penurias que ha pasado una de las franquicias históricas de la NFL durante los últimos años.

Brees se sintió por un día como el bueno de Pantic cuando después de meterle 4 goles al Barcelona en el Nou Camp acabó perdiendo el partido por 5 a 4. Completó 40 de 63 para 462 yardas 4 TD y 2 INT. No fue suficiente.

Alex Smith 24 de 42 para 299 yardas y 3 TD sin intercepciones y Vernon Davis 7 recepciones para 180 yardas y dos TD, se llevaron el gato al agua, sustentados en el extraordinario esfuerzo de su defensa. Un partido para enmarcar.

Gigantes

Creo que no me ciegan los colores. Los Packers son mi equipo, pero por encima de todo, lo que me gusta es el juego. Escribía la semana anterior que con la defensa de los Giants al nivel que estaba, Green Bay tendría que jugar al 100% para sacar adelante el partido en Lambeau. No lo hicieron. Los receptores dejaron escapar demasiados pases y la defensa siguió en el nivel de todo el año, insuficiente llegados a este punto de la competición. Blandos en los placajes, sin capacidad de llegar al QB contrario que en ocasiones tuvo un mundo para lanzar, etc.

Los Giants llegaron a la tundra “no tan helada” y dejaron cianóticos a los Packers. Las gradas amarillas se tiñeron de azul, mientras Eli Manning y su tropa desangraban a los locales lentamente.

Eli Manning

Rodgers, que había impuesto un nuevo récord de QB rating en la temporada, con un estratosférico 122.5, superando el anterior registro de Peyton Manning, se quedó en un raquítico 78.5, además de ser el máximo corredor de su equipo con 66 yardas. Los continuos fallos de sus receptores lo condenaron.

Eli Manning, al que le llovieron palos a manta cuando en pretemporada dijo que era uno de los QB de élite de la liga, volvió a callar bocas con una estadística extraordinaria: 21 de 33 para 325 yardas 3 TD y 1 INT, acompañado de manera estelar por Hakeem Nicks con 7 recepciones para 165 yardas y 2 TD, que se convirtió en una pesadilla constante para la secundaria de los Packers. Además sin en el partido en el que no te sale nada el otro equipo lanza un Hail Mary sin tiempo en el reloj para cerrar la primera parte y lo convierte, el camino se pone todavía más cuesta arriba.

Hakeem Nicks (Hail Mary)

Loa afición de Green Bay no debe estar descontenta. Al margen de las esperanzas que se finiquitaron tras la derrota de repetir campeonato, los Packers han realizado una de las mejores temporadas de su historia y la plantilla tiene años por delante.

Anoche en Lambeau ganó el mejor. Los Giants viajan a San Francisco el próximo domingo para la final de la conferencia nacional. Dos equipos que llegan en estado de gracia, con dos defensas monstruosas, y dos ataques revestidos de confianza en un choque que se presume espectacular.

Hakeem Nicks

Conferencia Americana

Trincheras

Extraordinario partido defensivo en Baltimore, como se preveía. Los Ravens aprovecharon las pérdidas de balón de los Texans para ganar por una anotación y alcanzar la final de conferencia. Fue un juego entre iguales en el que destacaron los paquetes defensivos, (extraordinario goal line stand de los Texans en el tercer cuarto en el que plancharon a Ray Rice, intercepciones de Webb y Ed Reed, placajes de Lewis y Suggs para Ravens, de J.J. Watt y Cushing  para Texans,etc.)

Flacco engullido por la defensa de Houston

Texans dejaron a Ravens en 227 yardas totales. Ellos consiguieron 315. Un fumble de Jacoby Jones, cometiendo un error imperdonable en la recepción de un punt, y la falta de experiencia de T.J. Yates que lanzó 3 intercepciones, condenaron a unos Texans, en los que Arian Foster volvió a sentar cátedra logrando 132 yardas contra una de las mejores defensas de la liga, y ganando su duelo particular contra Ray Rice que se quedó en 60 yardas de carrera. Se convirtió en el primer corredor en conseguir más de 100 yardas en un partido de playoffs contra la defensa de los Ravens.

Anquan Boldin

Para Baltimore fue fundamental Boldin con sus 4 recepciones para 73 yardas y un TD, ayudando a un Flacco en su línea de todo el año, pero sin cometer errores, lo que a la postre marcó la diferencia entre los dos equipos.

El resultado final 20 a 13 refleja lo apretado del choque.

Al final del partido el veterano Ray Lewis y Arian Foster intercambiaron sus camisetas en señal del respeto mutuo que se profesan. Una lección de comportamiento.

Arian Foster

Se acabó la peseta

Tebow puede decir con orgullo que ha quedado eliminado de los playoffs en la misma ronda que Brees y Rodgers. Además ha regalado a su afición tantos momentos de emoción a lo largo de la temporada que podrían embotellarla y venderla como agua milagrosa en el Mile High antes de los partidos. Se ha convertido, si es que no lo era antes, en un fenómeno de masas y ha guiado a un equipo que estaba desahuciado cuando se puso a los mandos a su primera aparición en playoffs desde hace años, y con la guinda de eliminar en la prórroga en el partido de Wild Card a los todopoderosos Steelers.

El problema para Tebow y sus Broncos fue que para el playoff divisional tuvieron que visitar en Foxboro a unos Patriots hambrientos, que habían caído a las primeras de cambio en sus últimas apariciones en playoffs.

Rob Gronkowski

Así que, llegados a este punto, se acabaron las bromas: el “profeta” Brady completó 26 de 34 para 363 yardas 6 TD y 1 INT con un rating de 137.6., Gronkowski tuvo 10 recepciones para 145 yardas y 3 TD, Belichick decidió reconvertir a Hernández en RB ocasional y se fue a  66 yardas y así, sin despeinarse, los Patriots les endosaron más de 500 yardas totales a los Broncos y un marcador de 45 a 10.

Rob Gronkowski

Tras superar el trámite llega la guerra: los Ravens viajan a Foxboro para disputar una final de conferencia en la que la sangre, sin duda, va a llegar al río.

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