The Cataplana way

Probablemente contagiada por la exhibición holandesa en la final del mundial, Irene no para de dar pataditas en la barriga de mamá, y así sumando y restando vamos navegando en este julio en el que Portugal nos ha vuelto a acoger para un merecido descanso.

Una parada técnica en Évora con la intención de disfrutar la ciudad se convirtió en un sin vivir a 40 grados que nos condenó a anclar en el borde de la piscina del hotel. Imposible el día y difíciles las noches cuando a la hora de la cena no se baja de 35 grados.

Después Olhos d’Agua (Algarve). Repetimos por segundo año. Es increíble no ver una nube en dos semanas. Una temperatura ideal para relajarse. Buena comida, siestas y, este año, fútbol.

Ambiente de lujo en el España-Alemania con reparto de aficiones en el hotel y el savoir faire de los alemanes en el partido y en la derrota.

Lo de Holanda fue otro cantar. Tensión e incredulidad ante el recital de leña que repartieron los tulipanes. Al final Iniesta y la historia por fin pagando una deuda. Muchas generaciones viendo la inevitable caída en cuartos se desquitaron. Primero Europa y después el Mundo. Los jugadores espléndidos, todos. El entrenador, extraordinario. Un caballero este Del Bosque. Tenía razón Florentino: no da el perfil para el Madrid…

Para celebrarlo cataplana de ameixoes. Experiencia culinaria inenarrable. Ese olor y ese sabor, una terracita a la vera del atlántico…todavía segrego como un perro de Paulov.

Descubrimos para nuestra sorpresa que además de la Capela dos Ossos de Évora, la mundialmente conocida, existen otras en el Algarve. Nos dimos una vuelta mañanera por la de Alcantarilha. Son lugares muy inquietantes…

Y, después de exprimir las vacaciones veraniegas, de vuelta al tajo desde el sur del Tajo (a veces uno está sembrao).

De regreso pequeña parada técnica en Aveiro que nos ha abierto apetito para nuevas incursiones. Una especie de Venecia portuguesa con un ambiente agradable.

Para finalizar este resumen de nuestras vidas en el último mes os recomiendo fehacientemente el libro de Harry Thompson “Hacia los confines del mundo” (This thing of Darkness), un fresco impresionante que comprende el tiempo transcurrido entre 1828 y 1865 y narra las peripecias de Robert FitzRoy, capitán al mando del Beagle, de los distintos y extraordinarios viajes realizados por él mismo y su tripulación para cartografiar la Patagonia y Tierra del Fuego, y de su acompañante ocasional, amigo, rival, antagonista, Charles Darwin. Emocionante, excitante, extraordinariamente escrito…memorable. Un libro para hacer del verano un lugar cercano a la perfección…

…casi, casi, como en la celebración que os dejo para cerrar esta entrada. Esto es lo que pasa cuando respiras tanto humo de volcán…

Para ver fotos del viaje pulsa aquí.

Para ver fotos de la Capela dos ossos de Alcantarilha pulsa aquí.

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2 comentarios en “The Cataplana way

  1. Me alegro infinito de lo bien que veo que lo lleváis, aunque también veo que vas a trabajar en agosto… Bueno, aprovecha para ir leyendo y durmiendo, que la que se avecina no se puede imaginar hasta que no llora en tu cuarto a las tantas o hasta que no te hace dormir en un sofá duro junto a ella como me ha pasado hoy a mi.
    Por cierto, lástima que no avisaras, tenía un par de recomendaciones del Algarve de esta Semana Santa que os hubieran gustado…Id preparando excursión a Boiro, yo me encargo de los bibalbos.

  2. Creo que olvidas comenter certo episodio exhibicionista que me foi delatado polas miñas “Spykids” desplazadas no Algarve. je je je je

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