Despistes

 

Brad Pitt entra en una cafetería. Es joven, hermoso, irradia ganas de vivir, las contagia su sola presencia. Gabriela queda engatusada mirando la pantalla. Papá y mamá han salido a cenar, y a ella la ha atrapado la televisión. Brad Pitt entabla conversación con una chica que al principio no responde a su entusiasmo, pero poco a poco algo surge, se trasluce cierto magnetismo entre ellos, alguna sonrisa contenida, una mirada furtiva, imperceptibles movimientos sensuales que no quieren ser evidentes. Gabriela piensa en Adrián. Cada vez que lo ve se abre el suelo bajo sus pies, aunque nunca han cruzado demasiadas palabras. Brad Pitt y la chica se despiden en la puerta de la cafetería. Mientras se alejan en direcciones opuestas, ambos miran en la dirección hacia la que se ha dirigido el otro, pero sus miradas no se encuentran. Brad Pitt se despista buscando por última vez una mirada que lo empuje hacia a ella. El coche lo golpea violentamente con el frontal. La cabeza de Brad Pitt revienta contra el parabrisas y su cuerpo inerte sale despedido hacia el abrazo del asfalto postrero. Gabriela no entiende porque ha sucedido, pero el plan había sido trazado antes del inicio. La muerte necesita un cuerpo para hacerse evidente a un hombre, fundamentalmente bueno, al que le da la oportunidad de dejar bien atadas las cosas antes de pasar a mejor vida. Brad Pitt vuelve a aparecer pero ya no es Brad Pitt, es la muerte que viene a cobrar tributo. Gabriela respira aliviada, Brad Pitt va a seguir saliendo en la película, su mente vuela hacia Adrián. Los acontecimientos se precipitan. La chica de la cafetería es la hija del hombre al que la muerte (Brad Pitt) ha venido a buscar. La muerte acaba enamorándose de la chica y sintiendo cosas que nunca había sentido. Gabriela siente cosas por Adrián que nunca antes había sentido, Gabriela se siente morir un poco al saber que siente lo que la muerte misma, un escalofrío le recorre la espalda. En una especie de milagro a lo Frank Capra, una vez que ha realizado su cometido, la muerte hace que Brad Pitt, el Brad Pitt de la cafetería, vuelva del más allá para reunirse con la chica. Brad Pitt entra en escena. Es joven, hermoso, irradia ganas de vivir, las contagia su sola presencia.

Esa noche Gabriela sueña con que un coche, se tropiece con Adrián.

 

(Para Marta, que dice que no le gusta Brad Pitt).


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s