hipocampos con riendas de alquitrán
estrellas del mar de la intranquilidad
(al abismo en el que fuimos sombras
devolvemos los archivos del dolor)
las que antaño lloraban a sus hombres
ceden hoy su luto a las mareas
(extrañas formas de vida
aquellas ancladas al llanto)
ni siquiera llegamos a comprender
que acabaron los cantos de sirena
(tuve un sueño que duró una eternidad
jamás he vuelto a soñar)
Fotografía: “Prestige”, Rafa Casuso





