Llévame esta noche a cenar
y después a bebernos la ciudad
que se avecinan tiempos de sed
en tus ojos, oscuros demonios,
quiero abandonarme sin miedo
como en fumaderos de opio
y ser la brisa que silba en tu cara,
la mano que te mesa el cabello,
la boca que se lanza a tu cuello
desgranar la verdad de tu cuerpo
sin dar tregua, siquiera un momento,
al futuro que viene mordiendo
sácame esta noche a cenar
entrégame el alma, hazme olvidar,
sé la almohada de mis sueños
yo quiero verte danzar
como en un vals espacial
como en un plano de vértigo
al son de la mano que mece la cuna
ser el eco que añora el recuerdo
de una palabra perdida en el tiempo
la sombra que busca tu espalda
por entre calles que puebla el silencio
en una esquina del universo.

