Archivo de 19/05/08

Viaje a La Palma. 1: La calma palmera.
Mayo 19, 2008
Nada tan dulce
Mayo 19, 2008Dmaj7 F#7 Gmaj7 A7
somos la ganado por lo perdido
Dmaj7 F#7 Gmaj7 A7
si yo soy el roto tu eres el descosido
Em7 Bm7 Gmaj7 F#m7
pero una mirada tuya me vuelve tierno el gris
Em7 Bm7 Gmaj7 Gm7
y tus caricias aplacan al monstruo que vive
A7
dentro de mi
Dmaj7 F#7 Gmaj7 A7
somos lo ganado por lo arriesgado
Dmaj7 F#7 Gmaj7 A7
ni en el polo siento frío si tú estás a mi lado
Em7 Bm7 Gmaj7 F#m7
eres como una Venecia, solitaria, engalanada
Em7 Bm7
yo soy el mar que no cesa
Gmaj7
el que te hunde
G#m7 A7
mientras te baña
D Gsus6 D Gsus6
“Porque son ya seis años desde entonces,
Em7 A7 F#7/Bm7
porque no hay en la tierra, todavía,
Gmaj7 A7 Bm7/F#m7/Gma7
nada que sea tan dulce como una habitación
Em7 A7
para dos, si es tuya y mía;”
D Dsus2sus4 Em7/G
si faltas soy como el cauce seco de un río
D Dsus2sus4 Em7/G
una cometa sin viento, un desvarío
D Dsus2sus4 Em7/G
porque eres la bruja que hechiza el color de mis días
D Dsus2sus4 Em7/G
la copa de vino que da al corazón alegría
F#m7 G F#m7 G
los labios en los que se mueren mis besos hambrientos
Em7 A7
que venga la parca y me lleve si crees que miento
D Dsus2sus4 Em7/G
te quitaré las penas esta noche
D Dsus2sus4 Em7/G
te vestiré de estrellas esta noche
D Dsus2sus4 Em7/G
te cubriré de besos esta noche
Em7 A7 Bm7/F#m7
esta noche y todas las demás
Gmaj7 A7 Dmaj7
esta noche y todas las demás
Compuse esta canción para el día en que Marta decidió que sí, que se iba a casar conmigo. La pobriña.
En naranja versos extraídos de “Canción de aniversario” de Jaime Gil de Biedma.

Quimera
Mayo 19, 2008Amaj7 Ddim7 Amaj7 Dm
el día que perdimos las palabras
Amaj7 Ddim7 Amaj7 Dm
y las miradas ya no se encontraron
F#m9 C#m7 D Bm7
el día que los miedos derrotaron
F#m9 C#m7 D E
al amor blandiendo sus espadas
Amaj7 Ddim7 Amaj7 Dm
el tiempo en que nos vistieron las mentiras
Amaj7 Ddim7 Amaj7 Dm
que enfundamos nuestros cuerpos en corazas
F#m9 C#m7 D Bm7
cuando el amor tomó la tierra del desnudo
F#m9 C#m7 D E
como un conquistador con fuego en las entrañas
A Dm7
ahora un barco busca en la tormenta
A Dm7
un puerto en donde reposar sus velas
C#m7 Bm7 C#m7
un remanso, unos brazos que ofrezcan el calor de una esperanza
Bm7 A
el alivio de un momento de descanso
Dm7 A
Ahora que la vida se me antoja una quimera
Dm7 C#m7
una pregunta abierta esperando una respuesta
Bm7 C#m7
te seguiré buscando luz de faro entre la niebla
Bm7 A
y descoser mi sombra de ataduras y tristezas

El mar de la tranquilidad
Mayo 19, 2008
E C dim7 C#m7 C#m6 A Am E maj9(no5th)
El arte de prensar flores
las sombras chinescas
hacer 1000 grullas de papel
E C dim7 C#m7 B7 A Am E maj9(no5th)
la ceremonia del té
del te quiero cada noche
y cada mañana te vuelvo a querer
(te quiero otra vez)
F #m B7 G#m C#m7 D maj7 A B7
soy un loco alunizando
su corazón vagabundo
en el mar de la tranquilidad
F #m B7 G#m C#m7 D maj7 A B7
si me necesitas silba
o algo así le dijo a Bogart
una tal Lauren Bacall
E C dim7 C#m7 C#m6 A Am E maj9(no5th)
me cuelgo de tu cuello como ese pez
que devuelves al río
y muerde el anzuelo otra vez
E C dim7 C#m7 B7 A Am E maj9(no5th)
aunque me mandes muy lejos
soy como un boomerang
que siempre vuelve para tirarte los tejos
F #m B7 G#m C#m7 D maj7 A B7
me alimento de silencios
y de esos ojos que son mi espejo
cada día al despertar
F #m B7 G#m C#m7 D maj7 A B7
cuando te encuentres perdida
no lo dudes niña mía
sólo tienes que silbar
E E6 A maj7 A 6add9(no 5th)

Plutón (valsecito para Marta)
Mayo 19, 2008Cmaj7 C#dim7 Dm7 G6add9
en el vuelo de tu falda
Dm D6add9(no3rd) Amadd9 Amaj9(no3rd)
esa que apenas te pones
F6 G Cadd9 Fmaj7
reside mi única patria
Dm6add9 E7
la que nubla mis razones
Cmaj7 C#dim7 Dm7 G6add9
en tu sonrisa de niña
Dm D6add9(no3rd) Amadd9 Amaj9(no3rd)
que no ha roto nunca un plato
F6 G Cadd9 Fmaj7
vivo en perpetua condena
Dm6add9 E7
mi última vida de gato
Dm6add9 E7
eres pequeña pero
Bm7 Ddim7
eres planeta
C#m7 Bm7
aunque lo niegue la ciencia
Dm6add9 E7
y cuando te me desatas
Bm7 Ddim7
me río de las tormentas
C#m7 Bm7
y de los gattamelatas
Dm7 G7
eres más que el tiempo
Cmaj7 F7 A#maj7
eres más que el viento
E Amaj7
eres más que dios
Dm7 G7
aunque sea pecado
Cmaj7 F7 A#maj7
el quererte tanto
Ddim7 E
no quiero el perdón
(Puente) D Dm A Cdim7 Bm7 E7 Amaj7
Cmaj7 C#dim7 Dm7 G6add9
en el vuelo de tu falda
Dm D6add9(no3rd) Amadd9 Amaj9(no3rd)
en tu sonrisa de niña
F6 G Cadd9 Fmaj7
reside mi única patria
Dm6add9 E7
la patria de tus caricias

Homo hominis lupus
Mayo 19, 2008Aplicamos la amistad con cuentagotas. Si una sonrisa se prolonga demasiado, hacemos lo posible para que la magia se esfume. Desnudarse frente al otro nos hace vulnerables. Por eso nos mostramos huraños y, en ocasiones, atacamos aunque no exista enemigo del que defendernos. El problema es que nadie encuentra respuestas si primero dispara y después pregunta. Porque cuando el humo se disipa, al otro lado no queda ya, más que el vago recuerdo de una sombra que alguna vez nos tendió la mano y se ganó un mordisco.
“Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit.”
(Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro)

In vino veritas
Mayo 19, 2008
Planeta Plutón
Mayo 19, 2008
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla…
De mi niñez recuerdo que jugaba con Toñito, el hijo de las Pichitas (las peluqueras de los Basquiños, el primer barrio que conocí) a indios y vaqueros.
Que en una de esas andanzas me caí del muro de la Calle de Abajo (o del Espíritu Santo) y conseguí la cicatriz que adorna mi frente por encima de la ceja del ojo derecho.
Recuerdo que la tele sólo tenía dos canales y que en ella el mundo era en blanco y negro, hasta que los dueños del bar Uruguay, José Ramón y Mari Carmen, compraron una Telefunken con motivo de la final del mundial de 1974 y todo el barrio vio como Holanda (de naranja) la tocaba 17 veces sobre el césped (verde) sin que Alemania (de blanco y negro) pudiese hacer otra cosa que cometer penalti sobre un tal Johann Cruyff.
Recuerdo que por San Juan juntábamos leña para hacer las cacharelas (así llamamos a las hogueras en Compostela) y que el aire olía a sardinas y las manos tenían el tacto de la brona.
También que murió Franco y no tuvimos que ir al colegio durante tres días.
Y recuerdo que en ese mismo colegio, La Inmaculada o La Salle de abajo, nos habían enseñado que nuestro hogar, la Tierra, formaba parte del sistema solar, y que en los límites de ese mismo sistema solar había un planeta llamado Plutón.
Una noche de febrero de 1930 desde las entrañas del desierto de Arizona, donde si miras al cielo debes de verle hasta los divertículos del intestino, un astrónomo estadounidense, Clyde William Tombaugh, descubrió Plutón.
Desde entonces Plutón se convirtió para varias generaciones de humanos en el noveno planeta del sistema solar.
Pero he aquí que una panda de astrónomos cerveceros, de farra congresual y criados con total seguridad bajo el influjo de panfletos anti-sistemas del tipo “Con ocho basta”, decidió en reunión plenaria de la UAI el 24 de agosto de 2006, por unanimidad, reclasificar Plutón como planeta enano, requiriendo que un planeta, para ser considerado como tal, debe “despejar el entorno de su órbita”.
No tengo ni la más remota idea de lo que en astronomía significa “despejar el entorno de su órbita”, pero en cristiano suena a pogromo, exterminio, holocausto, y otras lindezas que a mediados del siglo XX hacían que se le levantase a un tal Adolfo y a la pandilla de tarados que se gustaron escuchándole y siguiéndole, en ese camino hacia ninguna parte que ha sido una de las mayores barbaridades, sino la mayor, que ha cometido la raza humana a lo largo de su estancia sobre la superficie de la Tierra.
Pensaréis, y con razón, que es un pecado comparar la bajada de rango de Plutón por parte de los astrónomos asamblearios con las persecuciones sufridas por naciones, razas, ideologías, opciones sexuales y demás durante el nazismo y, sin duda, lo es. No era esa la intención de estas líneas. La excusa de Plutón me ha dado pie para comentaros alguno de los libros que he estado leyendo últimamente y que como habréis inferido tocan de alguna manera el tema del nazismo, pero desde perspectivas tan diferentes como enriquecedoras.
El primero es de Hanna Arendt (http://es.wikipedia.org/wiki/Arendt) y se titula Eichmann en Jerusalen. Un estudio sobre la banalidad del mal. Es increible como la autora radiografía con un bisturí estadístico y una documentación exhaustiva el trabajo realizado por el oficial alemán organizando el exterminio total de una raza, como si estuviese organizando la salida de producto de una fábrica de azúcar o el festival de navidad de un colegio de primaria.
El segundo es de John Little y se titula Las Benévolas, osado y acertado primer volumen de un escritor estadounidense afincado en Barcelona y que ha redactado en francés una epopeya del horror nazi a través de los ojos de un oficial SS, el múltiple, sádico y humano Herr Aue, que hace que se te pongan los pelos como escarpias.
(http://www.elpais.com/articulo/narrativa/Epopeya/horror/nazi/elpepuculbab/20071027elpbabnar_5/Tes)
El tercero y, desde mi humilde opinión, libro que habría que tener en cuenta como lectura obligatoria para los alumnos de bachillerato de las generaciones futuras es Si esto es un hombre de Primo Levi, demoledor relato en el que el autor narra su experiencia “vital” en el campo de exterminio nazi de Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial.
(http://es.wikipedia.org/wiki/Si_esto_es_un_hombre)
Por último, el libro que actualmente reposa en la cabecera de mi cama, Vida y destino de Vasili Grossman, porque como escribió el crítico Alejandro Gándara
http://www.elmundo.es/elmundo/2007/09/28/escorpion/1190974371.html) “su gran valor está en lo pequeño, en los seres que sólo ocupan un rincón del mundo y que enseñan esas venas del alma por las que circula la vida cuando merece ser vivida”.
Y creo que de cosas pequeñas querían hablarnos esos astrónomos reunidos el 24 de agosto de 2006 en Praga, cuando decidieron entre cerveza y cerveza, en la vigésimosexta asamblea general de la UAI, que Plutón no era lo suficientemente grande para ser planeta ya que no era capaz de “despejar el entorno de su órbita”, que Plutón era sencillamente algo pequeño. ¿O no?

