h1

Hacia el sur

Julio 2, 2009

Mañana comenzamos un nuevo periodo de vacaciones. Nos vamos a Portugal. Pararemos en el Monasterio de Batalha, Óvidos, Peniche, las islas Berlengas, para después aparcar un rato largo en Albufeira, en el Algarve. Ya de regreso una pausa en Lisboa, antes de retornar a la rutina del trabajo.

Seguramente cuando regresemos muchos os iréis de vacaciones, así que eso os tendría que valer de consuelo. De todas formas par endulzar un poco la espera os dejo este video de Wilco llamado Hummingbird (Colibrí). Nos vemos a partir del 21 de julio…

Bicos.

h1

Palabras para las tardes de arena

Junio 28, 2009

Pet no falla, Roth tampoco. Así que cuando hayáis acabado con la tercera entrega del Millenium de Stieg Larsson, os recomiendo una buena dosis de risa garantizada: “El mal de Portnoy” de Philip Roth, una de las últimas recomendaciones de Pet.

philip_roth

Desternillante retrato de un judío americano que sabe reírse de sí mismo y de los suyos, y también de los demás, de los de al lado y de los de arriba. No deja títere con cabeza. Es algo así como el Woody Allen de las comedias frescas de sus inicios, pero elevado a la enésima potencia. Impagable.

Si lo de la saga Millenium os ha dejado con el mono, y esperando a que Larsson resucite (ya se está hablando por ahí de un manuscrito hallado en su ordenador personal), la segunda recomendación se llama Fred Vargas.

Bajo este seudónimo escribe la historiadora y arqueóloga francesa Frédérique Audoin-Rouzeau. Sus Blomkvist y Salander se llaman Adamsberg y Danglard, antagonistas absolutos, la intuición y la lógica, el impulso y la cautela. Tramas interesantísimas en novelas que deshilvanan enigmas trazados con meticulosidad y adornadas con un agudo y exquisito sentido del humor.

fred_vargas2Yo ya he leído “Huye rápido, vete lejos” y “Bajo los vientos de Neptuno”. Ahora estoy leyendo “La tercera virgen”. Absolutamente recomendables. Para un verano fantástico de agua, sol, arena y palabras.

h1

Blame it on the boogie (Échale la culpa al boogie)

Junio 26, 2009

h1

It’s not true

Junio 25, 2009

h1

Clau, Clau, Claudio…

Junio 24, 2009

144528__claudius_l

¿Vivos o humanos? Los humanos comemos seres vivos todos los días. Algunas veces comemos seres vivos y humanos. ¡Oh Calígula, Calígula! 

Volver a deleitarse, después de tantos años, con esa obra maestra de la BBC que es Yo, Claudio, ha sido un placer. No ha pasado el tiempo por ella.  ¿Quién necesita efectos especiales con una obra así escrita y un plantel de actores que la defiendan a tal nivel? 

Actuaciones majestuosas, comenzando por Derek Jacobi, inigualable en el papel de Claudio, aunque ninguno de sus compañeros le va a la zaga. Si he de destacar a alguno me quedo con Siân Phillips en el papel de Livia, todavía tiemblo, y con la, perfectamente exagerada, recreación de Calígula que hace John Hurt. La escena en que Calígula abre el vientre de su hermana embarazada para devorar al hijo que espera de él, se quedó grabada a fuego en la memoria colectiva de nuestra generación. 

Nosotros no deberíamos haber visto esta serie, pero no inventaron a los Lunnis ni a Pocoyó hasta bastante tiempo después, así que tuvieron que entretenernos con algo… 

Tal vez no hayamos salido muy humanos, pero sí, al parecer, bastante vivos. Al menos algunos, ¿no?

h1

Wilco en Compostela 01/06/2009

Junio 2, 2009

La pasada noche no hubo helados con nueces de macadamia, ni lágrimas en la platea. Hubo música. Sin artificios. Sin colorantes ni conservantes. Seis tipos desgranaron durante dos horas un repertorio clásico, sin estridencias. Una amalgama de influencias compactadas con argamasa de buen gusto. 

Se podían reconocer ecos de sonidos con los que muchos crecimos: rock and roll, rhythm and blues, soul, jazz, la costa oeste, Woody Guthrie, Lennon & McCartney, Brian Wilson, Led Zepellin, la Credence, Neil Young, y un largo etcétera. 

Este eclecticismo, esta capacidad de absorber como esponjas, hace que, lejos de hacer que se pierdan en piruetas innecesarias, ofrezcan una exquisita coherencia al conjunto del repertorio, siempre timoneado por la voz sugerente de Jeff Tweedy y la maravillosa aportación del guitarrista Nels Cline. 

Un concierto que deja buen saber de boca. Uno se lo pasa bien escuchándolo, los otros se lo pasan bien ejecutándolo. 

Sonido impoluto. Público entregado. 

Bob Geldof se equivocaba: a veces los lunes no están tan mal, al fin y al cabo.

h1

First of the gang to die

Mayo 26, 2009

Medio siglo de Moz (22/05/59)

h1

Un anno d’amore

Mayo 19, 2009

h1

Una décima de segundo

Mayo 15, 2009

A la memoria de Juanete “Pexota” Lois, guitarrista de Porca Miseria, que murió cuando apenas empezaba a vivir…

 

“Búscate un sitio, donde un disco suene fuerte y no puedas ni hablar…” Así rezaba el cartel. Nadie sabía de qué iba. En blanco y negro, anunciaba lo que sería santo y seña de la casa, dameros y personajillos con gorras y gafas de sol, al modo del sello discográfico 2 Tone (Madness, The Specials, Dexy’s Midnight Runners), un cierto deje mod. No eran Ceesepe, ni la movida madrileña. Rock-Ola había muerto. Era Santiago de Compostela. Era el Puente de la Rocha. 

Un susurro saltó de boca en boca. Nació un rumor. El rumor se transformó en un clamor. Un clamor de trompetas: CLANGOR. 

La frase del cartel era de Antonio Vega. La canción, Juego Sucio, de Nacha Pop.

Así nació todo. 

Yo era un cachorro. De la mano de mis hermanas, Sesé y Carmela, en medio de una panda de talluditos (ellos, veintitantos por entonces, yo, apenas quince), a la manera de una mascota que está por ahí, merodeando sin molestar, viví todo aquello. 

clang

Teníamos nuestra zona acotada, al fondo del local a mano izquierda. El recodo de la barra justo al lado de la cabina, desde la que Fernando deleitaba al personal noche tras noche, con lecciones de buen gusto tras los platos. En aquellos primeros años siempre había un hueco para el “Sunny “ de Bobby Hebb o el “Wonderful World (Don’t know much about)” de Sam Cooke, vinieron después Violent Femmes, The Cure, The Psychedelic Furs, The Smiths, The Clash y un etcétera interminable.

Fernando sacando siempre algún conejo de la chistera para deleitar al personal. 

Estoy hablando del mundo en vinilo, cuando no existían los teléfonos móviles y lo más moderno a lo que uno podía acceder, en cuanto a material informático, era un ZX Spectrum o un Commodore 64. Por aquel entonces chatear, era tomar unos vinos.

Clangor se convirtió en referencia del panorama musical español. 

Diseño de vanguardia, buena música y organización de conciertos, con una apuesta impagable por los grupos que grababan en sellos independientes. 

Y, de entre aquellos maravillosos conciertos, destacaron los que Nacha Pop ofrecieron como ensayos previos a la gira del álbum “El Momento”.

Fue después del exitazo cosechado con “Dibujos Animados” (Grité una noche, Relojes en la Oscuridad, Lo que tú y yo sabemos, Con tal de regresar…)

Durante cuatro noches seguidas el grupo de Antonio Vega y Nacho García Vega desgranó lo mejor de su repertorio, en un ambiente absolutamente cercano, familiar. 

Las invitaciones para acudir eran adhesivos tamaño single de vinilo (de los de 45 rpm). Eran llaves que abrían un poquito las puertas del cielo, de un bar llamado cielo donde la banda tocaba noche tras noche sin parar, que dirían los Talking Heads a través de la voz de Cristina Lliso de Esclarecidos: “la banda en Cielo, toca mi canción, tocan y tocan hasta que sale el sol…”

Nacho era el que interaccionaba con el público. Se calzaba su sonrisa estratosférica y animaba el cotarro. Antonio apenas llegaba a susurrar un grave “gracias” respondiendo a los aplausos de la concurrencia. No se si era un chico triste y solitario, pero desde la cávea parecía muy tímido.

Muy tímido y muy frágil. 

De tan frágil, el pasado doce de mayo, se rompió. 

Supongo que ahora estará revolviendo el tiempo con el café donde se creó la primera luz, junto a la semilla del cielo azul. Que ha salido para tocar, para hacernos sonreír , y que cojamos al vuelo el sentido de vivir. Asomado a la ventana, viendo a esa chica de ayer que mirándolo a los ojos, con ternura, le dirá:

“Ahora tú…no dejes de hablar”

20061120153129_antonio vega

h1

Canal du Midi (y 3): Epílogo

Mayo 11, 2009

La mala previsión del tiempo adelantó nuestra arribada al puerto de Trèbes al sábado por la mañana (teníamos el barco alquilado hasta el lunes). 

_MG_7965Esto nos dio opción a conocer un poco Trèbes: pequeña villa en la periferia de Carcassonne, bañada por el Aude, con una bonita iglesia, la de San Esteban, cubierta por armadura de carpintería sostenida por 175 repisas decoradas en sus extremidades por pinturas que proponen una visión de la sociedad de finales del siglo XIII, a través de personajes en busto, procedentes de todas las esferas sociales. 

Es una villa tranquila en la que se puede ver a la gente del pueblo disfrutando de uno de los pasatiempos nacionales: la petanca. 

Por la tarde volvimos a pasear por Carcassonne, hicimos alguna compra (vino, foie-gras y quesos) y nos preparamos para el día siguiente en que llegaría el segundo motivo inicial de nuestro viaje: comer una auténtica cassoulet en Caltelnadaury (pueblo situado a unos 35 km al oeste de Carcassonne, de donde es originario este plato). 

Elegimos para este manjar la Maison du Cassoulet de Castelnadaury. La mañana amaneció totalmente bluff, a saber, lluvia a mansalva desde el toque de diana hasta que nos sentamos a las 12:30 horas delante de la cazuela. 

La cassoulet es una especie de bomba atómica calórica, prima lejana de la fabada asturiana, en la que las habas se bañan en un mar espeso habitado por muslos confitados de ganso o pato, su grasa correspondiente, salchichas de Toulouse, cebolla, zanahoria, ajo, hierbas aromáticas, sal, pimienta, etc. La receta la podéis encontrar fácilmente en Internet. Una excelencia suculenta que hace que asomen las lágrimas a mis ojos simplemente con recordarla. 

_MG_8162

Por la tarde, huyendo del mal tiempo, nos acercamos hasta Narbona (Narbonne).

Colonia romana fundada en el 118 a.C., sita en la Vía Domitia (calzada que unía Roma con Hispania), de la que se puede ver un fragmento en la plaza del ayuntamiento, para después acercarse a la espectacular e inacabada Catedral de los Santos Justo y Pastor, con su coro construido entre 1272 y 1332 cuyas bóvedas se elevan más de 40 metros, y su crucero inacabado. 

A Narbona llega un ramal del Canal du Midi, llamado Canal de la Robine, que a su paso por la ciudad dibuja una estampa bellísima cuando, cerca de la plaza del ayuntamiento, su curso se desliza bajo las casas construidas sobre el arco de un puente, a la manera de los de Rialto de Venecia o del Ponte Vecchio de Florencia. 

Y ya llegado el lunes, jornada de vuelta a casa para enterarnos, al cruzar la frontera, de la crisis de la gripe A (H1N1), porcina por aquel entonces, devorando kilómetros a la espera del sempiterno abrazo de la lluvia que como es costumbre se produjo una vez más recién rebasado el cartel de entrada en Galicia (hay cosas que nunca cambian). _MG_8131

No me gustaría terminar esta serie de artículos sobre el viaje sin esbozar al menos unas breves pinceladas sobre la historia del Canal du Midi.

El Canal du Midi es el canal navegable en funcionamiento más antiguo de Europa. Fue construido bajo la dirección del ingeniero Pierre-Paul Riquet entre 1666 y 1681. Trabajaron en su construcción más de 12.000 personas. A partir de su puesta en servicio el canal fue utilizado para el transporte de pasajeros y correo. Los barcos se propulsaban mediante caballos que tiraban de ellos siguiendo los caminos paralelos al curso del agua. En un momento determinado la fuerza motriz animal fue sustituida por el uso del motor.

El Canal du Midi recorre 241 kilómetros entre Toulouse y Marseillan (en Hérault). Su profundidad media es de 2 metros y su anchura media de 20 metros en la superficie y 11 en el fondo.

En 1996 fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

En la actualidad su uso es fundamentalmente turístico.

Para finalizar os dejo esta canción, Les copains d’abord, mi favorita de George Brassens, a cuyo texto íntegro podéis acceder picando aquí. Os adelanto uno de sus estribillos y os dejo un video de Brassens interpretándola en directo.

“Yo he tomado muchos barcos
pero el único que ha aguantado
que no ha cambiado de rumbo
cambiado de rumbo
navegaba tranquilamente
por encima de qué dirán
y se llamaba Los Amigos Primero
Los Amigos Primero” 

C’est fini. Au revoir.